Amigo lector, si eres una persona que tiene asegurado su vehículo te felicito.
No todos tienen la conciencia de asegurar sus autos pese a tener grandes riesgos en esta caótica ciudad y si eres uno de ellos, eres de los "contados" cautelosos y responsables ciudadanos muchas gracias por ser tan responsable.
Todos estamos expuestos a sufrir un accidente, a que te roben partes de tu vehículo o también que te lo roben totalmente.
Es por ello que corremos con ese "gasto" para evitar tener un imprevisto ¿cierto?
Increíblemente muy poca gente lo hace y ¿quieres un dato más aterrador? de esa poca gente que asegura su vehículo la mitad asegura su vida o su salud.
Y los riesgos que corre un vehículo son pocos comparados con los riesgos que tenemos de perder nuestra posesión más importante, nuestra vida o la salud.
Lamentablemente vivimos en una sociedad correctiva y no preventiva, es decir, actuamos hasta que algo malo nos pasa. Vamos al dentista hasta que el dolor de muelas no nos permitió dormir, o queremos comprar un seguro de gastos médicos cuando ya fuimos diagnosticados con alguna lesión que requerirá mucho tiempo de fisioterapia o una enfermedad cuyo tratamiento acabará con nuestra economía y lo más triste de todo es que al adquirir un seguro teniendo la enfermedad o la lesión encima NO NOS LA CUBRIRÁ.
Y ni hablar de la vida. Nuestra vida es para nosotros y para todos los que nos rodean, muy importante, y cuando alguien depende de nosotros lo es aún más. Es muy triste ver como familias enteras se desmoronan y se separan porque cuando fallece la cabeza y el sustento de la misma no les dejó más que cuentas por pagar y nuevas deudas con los trámites funerarios.
Pero cuando le hablas a alguien de adquirir un seguro de vida donde además de cubrir los gastos funerarios también les dejarán un fondo de ahorro que se podrá destinar para lo que ellos decidan, parece que les estás ofreciendo algo "innecesario" porque sinceramente nadie planea morirse.
Pasa algo similar con un seguro de Gastos Médicos. ¿Cómo para qué si no estoy enfermo?
Claro, y nadie desea estarlo, pero tristemente hay enfermedades terminales como el cáncer que además de ser terribles para el enfermo, son igual de terribles económicamente para la familia.
Una quimioterapia te cuesta más de treinta mil pesos y la verdad es que una no funciona. Son tratamientos muy muy largos y dependiendo del cáncer y su etapa pueden durar años o meses.
Hay que dejar de ser tan reactivos y ser más proactivos. No vayamos al dentista o al cardiólogo hasta que lago nos duela. No compremos un seguro hasta que lo necesitemos. Seamos conscientes e invirtamos en nuestra salud y en nuestra vida, que son los más importantes.
Así que si eres de esos pocos que aseguran su auto, o ni eso has llegado a ser conscientes de hacer, te invito a que hagas una reflexión y pienses en ahorrar comprando un seguro de vida y de gastos médicos, que puede que uses o puede que no, pero si algo malo llegara a suceder, lo más triste será extrañar la compañía y no tener que vender hasta la risa para poder subsistir.
martes, 13 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Asegurar un carro no debe ser "barato"
Aceptémoslo, todos en algún momento que hemos tenido un auto, sin importar si es nuevo o viejito siempre lo aseguramos, al menos con una cobertura básica o simple como la responsabilidad civil.
Estamos conscientes que al salir a la calle corre muchos peligros. Puede ser robado en su totalidad o alguna parte de él y además con el tránsito de locos de una ciudad como el Distrito Federal y la zona Metropolitana sabemos que está muy expuesto a tener algún tipo de accidente y es mejor prevenir que lamentar.
Pero cuando aseguramos nuestro carro siempre pensamos en adquirir un seguro "barato" que nos brinde protección y asistencia por una cantidad de risa, y claro que si esa es nuestra visión conseguiremos un seguro a nuestro alcance, pero seguramente en el momento de un siniestro fuerte como una pérdida total o un robo total estaremos dándonos de topes peleándonos con todo aquel que trabaje en esa aseguradora ya que probablemente, sin razón aparente, no nos cubrirán los gastos de nuestro incidente.
Esto es porque como decía mi abuelita Q.E.P.D. "lo barato sale caro" y cuando adquirimos un seguro que mensualmente nos cuesta menos que lo que nos costaría una compostura de llanta en una vulcanizadora es una mala señal, ya que también nuestras llantas mínimo se poncharán una vez al mes (si bien nos va) y considerando que la aseguradora debería tener un colchón para cuando algo más grave nos suceda nos pudiera cubrir, pues las ecuaciones nunca nos cuadrarán y ya que las matemáticas son muy claras, un seguro que te cueste barato no te cubrirá grandes daños.
Es por eso querido lector que yo te recomiendo que más que ver el costo del seguro de tu vehículo, notes bien lo que te está cubriendo, la cantidad y tipos de beneficios extras que tienes al contratarlo: por ejemplo hay seguros de auto que te ofrecen un "club de autos" donde incluye paso de corriente, cerrajero, grúa, asistencia vial, asesoría personalizada, etc.; y lo contrates por lo que más creas utilizar, y no tanto por el costo que tenga dicho seguro.
Si requieres mayor asesoría déjame
algún comentario y con gusto te atenderé personalmente.
Gracias por leer y compartir.
Estamos conscientes que al salir a la calle corre muchos peligros. Puede ser robado en su totalidad o alguna parte de él y además con el tránsito de locos de una ciudad como el Distrito Federal y la zona Metropolitana sabemos que está muy expuesto a tener algún tipo de accidente y es mejor prevenir que lamentar.
Pero cuando aseguramos nuestro carro siempre pensamos en adquirir un seguro "barato" que nos brinde protección y asistencia por una cantidad de risa, y claro que si esa es nuestra visión conseguiremos un seguro a nuestro alcance, pero seguramente en el momento de un siniestro fuerte como una pérdida total o un robo total estaremos dándonos de topes peleándonos con todo aquel que trabaje en esa aseguradora ya que probablemente, sin razón aparente, no nos cubrirán los gastos de nuestro incidente.
Esto es porque como decía mi abuelita Q.E.P.D. "lo barato sale caro" y cuando adquirimos un seguro que mensualmente nos cuesta menos que lo que nos costaría una compostura de llanta en una vulcanizadora es una mala señal, ya que también nuestras llantas mínimo se poncharán una vez al mes (si bien nos va) y considerando que la aseguradora debería tener un colchón para cuando algo más grave nos suceda nos pudiera cubrir, pues las ecuaciones nunca nos cuadrarán y ya que las matemáticas son muy claras, un seguro que te cueste barato no te cubrirá grandes daños.
Es por eso querido lector que yo te recomiendo que más que ver el costo del seguro de tu vehículo, notes bien lo que te está cubriendo, la cantidad y tipos de beneficios extras que tienes al contratarlo: por ejemplo hay seguros de auto que te ofrecen un "club de autos" donde incluye paso de corriente, cerrajero, grúa, asistencia vial, asesoría personalizada, etc.; y lo contrates por lo que más creas utilizar, y no tanto por el costo que tenga dicho seguro.
Si requieres mayor asesoría déjame
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